Tú te enfrentas diariamente con decisiones que afectarán tu vida. Puedes hacer la decisión correcta si sigues el plan que Dios tiene para ti, puedes conocer Su voluntad y puedes saber qué camino tomar. Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. [Énfasis del autor] Dios tiene un plan para tu vida.
Él ha planeado buenas obras para ti; puedes comprender esto cuando tomas el ejemplo de un constructor y su plano de construcción. Ningún constructor comienza a edificar una fila de ladrillos, tablones y cemento y dice “Voy a construir un edificio, pero todavía no tengo el plano”. Los planos deben estar hechos antes de que él comience a construir.
Lo mismo debe ocurrir en nuestras vidas. Sin un plano, un edificio no puede ser levantado, sin un plano, nuestras vidas no pueden alcanzar el propósito para el cual fueron alcanzadas por Dios. Tú no estás aquí por accidente, Dios tiene un plan maravilloso para tu vida, hay un propósito para tu vida.
Muchas veces las personas no entienden esto, la influencia del humanismo en el mundo ha apartado al hombre del plan de Dios. Sin embargo, la Palabra de Dios nos muestra que fuimos creados con propósitos específicos, para la gloria de Dios. Como cristianos, debemos desarrollar dependencia de Dios, Jesús dijo: “…porque separados de mi nada podéis hacer” (Juan 15:5b).
Es vital que estemos conscientes de que Dios cuenta con nosotros para hacer Su voluntad, y que cada uno de nosotros somos especiales para Dios. Efesios 2:10 dice que somos hechura de Dios, una obra única e individual. La palabra “hechura” es traducida de la voz griega “poiema”, que quiere decir una obra única, hecha a mano, de esa misma palabra griega deriva la palabra española “POEMA”; entonces, la Biblia nos dice en Efesios 2:10 que somos el poema de Dios, la obra de arte de Dios.
¡Este pensamiento es glorioso! Debemos renovar nuestras mentes con la Palabra de Dios, muchos cristianos lamentablemente aun no han llegado a saber cuál es la voluntad de Dios específica para sus vidas, por lo tanto viven vidas carentes de sentido y propósito, guiados más por los sentidos y emociones y que por el Espíritu y por la Palabra de Dios. Algunos creen que la voluntad de Dios es misteriosa, como si Dios estuviera jugando con nosotros a las escondidas, quienes así piensan, muchas veces no quieren descubrir Su voluntad, pues creen que Dios espera de ellos cosas muy difíciles de realizar o muy dolorosas.
Esto no es verdad, Dios quiere revelar Su voluntad específica para cada uno de nosotros, y Él sabe cómo nos la hará conocer. Nuestra parte es rendirnos a ella y permitir a Dios que nos guíe en cada asunto de nuestras vidas. Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Este verso que acabamos de ver es fundamental, no debemos tomar la forma de pensar del mundo, más bien debemos renovar nuestro entendimiento, esto traerá transformación a nuestras vidas, y una vez que hagamos esto, podremos saber por experiencia propia que la voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta. Nota esto, la voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta, ¡aleluya! Dios quiere que tú y yo seamos capaces de decir: “¡yo sé por experiencia propia, a mí me consta, que la voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta, yo la probé y así es!” La voluntad de Dios no es algo malo que nos causará dolor o sufrimiento, no es algo que nos causará frustración o decepción, más bien es buena, es agradable y es perfecta.
Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis. Qué versículo más maravilloso, Dios tiene pensamientos (planes o proyectos) para nosotros, y estos pensamientos no incluyen derrota o calamidades; Sus pensamientos son de paz y de bienestar, de plenitud y de prosperidad. La versión de la Biblia de las Américas dice: Porque yo sé los planes que tengo para vosotros—declara el Señor—planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.
Dios no nos rescató de nuestra vana manera de vivir, no nos lavó con la preciosa sangre de Jesús, ni nos dio Su Espíritu Santo simplemente para que pasemos por este mundo como personas carentes de propósito y significado. Dios tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros y es Su deseo revelarnos ese plan. En varios lugares, la Biblia nos promete guía divina, debemos renovar nuestras mentes y permitir que una confianza nueva surja de nuestro interior, Dios tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros y Él quiere revelarnos ese plan.